jueves, 27 de octubre de 2016

Morfeo te necesito....

Te oprime el pecho y no sabes bien porque...
Me acosté con esa urgencia de dormir sin que el sueño llegue solo. Yo les llamo monstruitos a esos pensamientos que acuden a la almohada a carcomerte los sueños.
Terminé los escritos urgentes?, fui a cambiar la orden médica? hace cuanto que no me hago un control médico?, no terminé de ordenar el placard,el alimento del perro, no lo compré, ya no me queda....Soy feliz?, seré feliz alguna vez?, superaré los miedos que me detienen? , soy capaz?....me importa el tic tac biológico? o ya lo naturalicé?
De noche, toda pregunta es mas catastrófica , de día, el drama desaparece, pero las preguntas están.
Que será que tiene la noche que nos pone tan conscientes?. A veces tanto que dormir se volvió una escalada complicada. No podés soñar? me decía una de las psicólogas que mas urticaria me provocó. Ni el tilo, ni las respiraciones profundas, ni la valeriana, oiga, quiero dormir! no funciono al otro día si morfeo no me abraza bien.
El amor, fue el tema de las mayorias de mis almohadas, que tantas veces amanecieron húmedas, otras abrazadas de ilusión. Me pregunto si cuando llega el amor tranquilo es normal no sentir cosquillas en el estómago, pero al mismo tiempo no imaginas la vida sin el.
Las mujeres somos jodidas, solemos enamorarnos del problema, del conflicto, no del hombre. Aprender a deshacerte de ese patrón lleva tiempo y varios sinsabores. Ya no hay calesitas emocionales, pero duermo con la lista de pendientes y de algunas frustraciones pendientes.
Va llegando la noche, va queriendo colarse la luna, momento de un buen té.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Te cuento

Poner en palabras, decirlo, escupirlo, darle forma, lo que nos pasa, lo que pensamos, lo que cada experiencia diaria nos deja o quizá alguna vivencia pasada que aun no esta editada, o al menos no del todo.
Acumulamos presente en el inconsciente sin analizarlo, sin digerirlo, y ahí se queda, en un lugar olvidado de nuestra interior. Pero no te apures, que de alguna manera se las ingenia para manifestarse, para decirte: " acá estoy, tengo algo que expresar". En una conducta, en un síntoma, en esa discusión por la ubicación del libro en la repisa...sucede.
Durante toda mi vida puse en palabras mi interior y fue una herramienta invaluable. Compartirlo es contribuir al despertar de otra conciencia.